Situación del cliente
El comprador adquirió una vivienda sobre plano durante la fase de construcción. Según el contrato, la entrega debía realizarse en junio de 2022. Sin embargo, el inmueble estuvo finalizado únicamente en agosto de 2023. El promotor justificó el retraso alegando: «fuerza mayor», retrasos en el suministro de materiales, efectos derivados de la pandemia.
Problema
El contrato contemplaba una cláusula de penalización por retraso, pero el promotor se negó a abonarla voluntariamente.
Nuestra estrategia
Analizamos la cláusula contractual relativa a fuerza mayor. Verificamos la veracidad de las causas alegadas por el promotor. Presentamos una reclamación extrajudicial. Interpusimos demanda judicial solicitando indemnización por el retraso.
Resultado
El tribunal declaró injustificado el retraso en la entrega. El cliente obtuvo una compensación de 38.000 €. Se concedió además el pago de intereses legales.


