Cataluña es una de las regiones de España con el impuesto de sucesiones más elevado, y sin una planificación previa, los herederos pueden perder una parte considerable del patrimonio.
Nuestro cliente, propietario de inmuebles y de una cartera de inversión en Barcelona, acudió a nosotros tras descubrir cuánto impuesto tendrían que pagar sus hijos en una sucesión «por defecto». Analizamos la estructura patrimonial, diseñamos un plan de donaciones en vida, revisamos la residencia fiscal de uno de los herederos y redactamos un testamento que contempla tanto la legislación española como la internacional.
Resultado: la carga fiscal proyectada sobre la herencia se redujo notablemente.
La lección principal: el impuesto de sucesiones en Cataluña no es un tema para «más adelante». Planificar en vida del titular del patrimonio ahorra sumas considerables a los herederos.


