Andorra sigue siendo una de las jurisdicciones fiscales más ligeras de Europa. El IRPF no grava los primeros 24.000 € de renta; a partir de ahí se aplica un 5% (24.001-40.000 €) y un 10% por encima de 40.000 €. El Impost de Societats es del 10 %, aunque desde 2024 rige un tipo efectivo mínimo del 3% para limitar deducciones excesivas. El IGI, equivalente al IVA, es de solo el 4,5%, uno de los más bajos de Europa. Andorra no aplica impuesto sobre el patrimonio ni sobre sucesiones y donaciones, y la mayoría de las plusvalías por valores mobiliarios están exentas. No obstante, entre 2024 y 2026 se ha reforzado el control: se introdujo un impuesto especial a la inversión extranjera en inmuebles (3-10%) y el tipo mínimo efectivo para sociedades. La residencia fiscal se adquiere superando los 183 días de estancia anual, y el residente tributa por su renta mundial.


