Situación del cliente
Una empresa aplicó la deducción del IVA correspondiente a servicios prestados por distintos contratistas. La Hacienda sostuvo que: el proveedor había sido calificado como «inactivo», las operaciones tenían carácter ficticio, la deducción del IVA era improcedente. El importe de la regularización ascendía a 340.000 €.
Nuestra estrategia
Demostramos la realidad de las operaciones económicas. Acreditamos la efectiva prestación de los servicios. Presentamos pruebas documentales de los pagos realizados. Fundamentamos la defensa en la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Resultado
Se restableció el derecho a la deducción del IVA. La regularización principal fue anulada. El cliente evitó un grave riesgo de crisis de liquidez.


