Un empresario residente en Barcelona nos consultó tras la aprobación de la Ley 2/2026 (Omnibus 2) para obtener la residencia pasiva sin perder capital por el cambio de umbrales. Analizamos su patrimonio, estructuramos una combinación de inmueble (más de 800.000 €) e instrumentos financieros hasta alcanzar 1.000.000 €, preparamos la acreditación de renta extranjera (umbral aproximado de 54.900 €/año) y el expediente para la AFA. El cliente abonó la aportación obligatoria no reembolsable de 50.000 € y obtuvo la tarjeta de residente en 1,5 meses. Resultado: residencia fiscal legal con estancia mínima de 90 días anuales y tipo IRPF del 0-10%.


